La idea era hacer un par de fotos al abrigo (es mi regalo de reyes) según íbamos a currar después de comer, pero a veces, después de comer me entra un sueño muy tonto muy tonto y parece que estoy borrachina, y me da por hacer muchas tonterías.
Total, que me dio por probar a ver que tal se me daba el vehículo de mi chico, y por lo visto se me da fatal. Pero eso si, unas risas nos echamos. Tantas que al final no fuimos a currar y nos pasamos toda la tarde haciendo el capullo...de compras...nos dimos un baño...hice fajitas para cenar (me quedan de puta madre) ...así que fue un día genial.
Además fue uno de esos espectaculares días de sol, no hacia nada de frio, y esos días aquí hay que aprovecharlos!

























